Índice General de Confianza CNC del Comercio, Hoteles y Restaurantes vuelve a terreno pesimista | CNC

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Índice General de Confianza CNC del Comercio, Hoteles y Restaurantes vuelve a terreno pesimista

12/08/2026
  • El resultado da cuenta de un importante ajuste en el ánimo empresarial durante el primer semestre, período en que las expectativas favorables con que comenzó 2026 no lograron materializarse en los resultados esperados.

PRINCIPALES HALLAZGOS

El Índice de Confianza del Comercio Minorista, Hoteles y Restaurantes retrocede en julio de 2026 y vuelve a terreno levemente pesimista, alcanzando -2,0 puntos, tras los 17,8 puntos registrados a comienzos de año. El resultado da cuenta de un importante ajuste en el ánimo empresarial durante el primer semestre, período en que las expectativas favorables con que comenzó 2026 no lograron materializarse en los resultados esperados.

La principal diferencia se observa entre la evaluación de la situación reciente y las perspectivas hacia adelante. El Índice Inicial, que muestra como cerró la primera mitad del año, cae a -20,2 puntos, reflejando un primer semestre débil en ventas, empleo e inversión, mientras que el Índice Futuro se mantiene en terreno positivo, con 16,2 puntos. De esta manera, las empresas continúan esperando una mejora durante la segunda mitad del año, pero con un optimismo significativamente más moderado que el observado en enero.

Por subsectores, la confianza muestra una marcada heterogeneidad. Grandes Tiendas y Supermercados lidera con 25,4 puntos, seguido por Compra y Venta de Automóviles, con 17,1 puntos, ambos en terreno optimista. En contraste, Hoteles y Restaurantes (-1,7 puntos) y Otros Negocios al por Menor (-3,7 puntos) vuelven a terreno levemente pesimista, afectados principalmente por una evaluación negativa del desempeño reciente, aunque mantienen expectativas positivas para el segundo semestre.

Las diferencias también son relevantes según tamaño de empresa. Las medianas presentan el mayor nivel de confianza, con 11,2 puntos, seguidas por las grandes, con 8,9 puntos, mientras que pequeñas (-2,2 puntos) y microempresas (-6,1 puntos) permanecen en terreno pesimista. La brecha se explica principalmente por el cierre del primer semestre, donde micro y pequeñas registran índices iniciales de -25,5 y -22,3 puntos, respectivamente, evidenciando que la debilidad del primer semestre afectó con mayor intensidad a las empresas de menor tamaño.

Por variables, ventas y empleo son los principales focos de debilidad. El Índice de Ventas cae a -11,3 puntos y el de Personal a -2,0 puntos, mientras que Inversión (6,2 puntos) y Proyección de la Economía (9,9 puntos) se mantienen en terreno positivo. Esto muestra que las empresas conservan expectativas de mejora e inversión hacia adelante, pero estas aún no se traducen en un mayor dinamismo de la actividad ni del empleo.

Precisamente, entre las empresas que no proyectan aumentar su dotación, la menor demanda o nivel de ventas es la principal razón, con 39,5%, seguida por no requerir más personal (17,4%), la incertidumbre económica (16,4%) y los costos laborales (12,9%). La demanda aparece como la principal restricción en todos los tamaños de empresa y alcanza incluso un 52,8% entre las grandes, reforzando la importancia de una recuperación más sostenida de la actividad para impulsar nuevas contrataciones.

Finalmente, al consultar por las prioridades económicas para el próximo gobierno, los incentivos a la inversión ocupan el primer lugar (23,6%), seguidos por la simplificación tributaria para Pymes (17,2%) y la seguridad y combate al comercio ilegal (13,1%). Las prioridades, sin embargo, varían según tamaño: micro y pequeñas otorgan mayor relevancia a simplificación tributaria, seguridad y financiamiento, mientras que medianas y grandes ponen mayor énfasis en inversión, empleo y modernización del Estado.

En síntesis, los resultados de la encuesta de julio muestran un deterioro significativo de la confianza respecto de comienzos de año, explicado por un primer semestre más débil de lo esperado. Sin embargo, las expectativas para la segunda mitad de 2026 continúan en terreno positivo. El desafío será que estas perspectivas logren materializarse en una recuperación efectiva de las ventas y la inversión y, especialmente, en una mayor generación de empleo.

RESULTADOS

El Índice General de Confianza del Comercio Minorista, Hoteles y Restaurantes inicia el primer semestre del año en cayendo a terreno “levemente pesimista”, alcanzando -2,0 pts. en una escala que va de -100 a 100 (donde 0 corresponde a un nivel neutro). Con este resultado, el indicador da cuenta de que se pierde el optimismo de inicios de año y se vuelve al terreno negativo de períodos anteriores.

El indicador da cuenta de un nivel inicial que se ubica en los -20,2 pts. Dando cuenta que las empresas de los sectores encuestados enfrentaron un difícil primer semestre, a pesar de las altas expectativas con que empezaron el año. Por su parte, se evidencian mejores expectativas para el segundo semestre con 16,2 pts. En el Índice Futuro. Resultado que evidencia un leve optimismo para este segundo semestre.

Este cambio en el ánimo empresarial parece estar influido por un entorno de mayor incertidumbre internacional, junto con una economía que cayó los primeros cinco meses del año y un mercado laboral en crisis, todos estos factores hicieron mucho ruido durante el primer semestre, afectando el desempeño de las empresas encuestadas y reduciendo fuertemente el optimismo que tenían a comienzos de año.

1.- Resultados por subsectores
El Índice General de Confianza del Comercio, Hoteles y Restaurantes, desagregado por subsectores, confirma que la baja del indicador es transversal, aunque con distintas intensidades en cada rubro. Hoteles y Restaurantes junto a Otros Negocios al por Menor marcaron caídas más profundas, pasando a terreno pesimista, mientras que Grandes Tiendas y Supermercados, junto con Compra y Venta de Automóviles, caen en menor magnitud manteniéndose en terreno pesimista.

Tabla Nº2: Índice de Confianza según subsectores

Gráfico Nº2: Índice de Confianza por Sector

Grandes Tiendas y Supermercados continúa liderando el indicador con 25,4 puntos, aunque registra una moderación respecto de la medición anterior, manteniéndose por sexto semestre consecutivo en terreno optimista. Este desempeño sigue sustentándose en mejores resultados relativos que el resto de los sectores y en expectativas favorables para el segundo semestre. Durante la primera mitad de 2026, un 29,6% de las empresas del rubro aumentó sus ventas respecto al segundo semestre de 2025, otro 29,6% experimentó bajas y el resto mantuvo resultados, mientras que, en comparación anual, un 41% experimentó caídas, mientras que casi seis de cada diez (59,2%) registraron alzas en sus ventas. Hacia adelante, el optimismo continúa siendo elevado, un 59,2% proyecta mayores ventas durante el segundo semestre y un 40,8% espera estabilidad.

En materia de empleo predomina la estabilidad, con un 63,3% de las empresas que mantuvo su dotación durante el primer semestre de 2026, aunque un 18,4% la disminuyó. Para el segundo semestre, otro 18,4% espera aumentar su personal y un 70,4% prevé mantenerlo sin cambios. En inversión, el rubro continúa mostrando el mejor desempeño entre los sectores analizados, la mitad de las empresas aumentó sus inversiones durante el primer semestre y un 48% espera seguir incrementándolas durante la segunda mitad del año. Respecto de la economía nacional, el sector mantiene una visión ampliamente favorable, la mitad espera una mejora y la otra mitad estima que la situación se mantendrá estable, sin empresas que anticipen un deterioro.

Por su parte, Compra y Venta de Automóviles se ubica nuevamente como el segundo sector con mayor confianza, alcanzando 17,1 puntos, aunque retrocede respecto de la medición anterior. Aun así, continúa mostrando una percepción relativamente más favorable que el promedio del comercio. Durante el primer semestre de 2026 las ventas exhibieron un comportamiento mixto, un 48,6% se mantuvo estable respecto del semestre previo y un 26,9% dijo que aumentaron, mientras que, en comparación con igual período de 2025, un 34,8% reportó mayores ventas y poco más de un cuatro experimentó caídas. Para el segundo semestre, casi la mitad (49,2%) espera un aumento en sus ventas y un 24,4% anticipa estabilidad.

El mercado laboral muestra señales de mayor dinamismo que el resto de los sectores. Un 17,2% disminuyó su dotación durante el primer semestre y un 40,7% proyecta nuevas contrataciones para la segunda mitad del año, siendo el porcentaje más alto entre los rubros analizados. Además, solo un 18,5% aumentó inversiones el primer semestre y casi la mitad (52,9%) espera incrementar sus inversiones en la segunda mitad del año. Finalmente, un 45,2% estima que la economía chilena mejorará durante el segundo semestre, mientras que un 27,4% cree que permanecerá estable.

Hoteles y Restaurantes vuelve a ubicarse en terreno levemente pesimista, alcanzando -1,7 puntos, reflejando un deterioro respecto de enero. El sector continúa enfrentando un escenario desafiante, con resultados débiles durante el primer semestre, aunque mantiene expectativas relativamente favorables hacia adelante. Un 49,8% de las empresas declaró una disminución de sus ventas respecto del semestre anterior y un 40,9% también registró caídas en comparación con igual período de 2025. Sin embargo, para el segundo semestre un 44,7% espera una recuperación de sus ventas, mientras que un 32% proyecta estabilidad.

En empleo predomina la cautela, un 60,5% mantuvo su dotación durante el primer semestre y un 24,8% redujo personal. Para los próximos meses, un 19,2% espera aumentar sus contrataciones, mientras que un 62,6% anticipa estabilidad y un 15,3% prevé bajas. En materia de inversión, un 60% las redujo en la primera mitad del año y, respecto del segundo semestre, un 35,9% proyecta aumentarla y un 42,2% estima mantenerla. Respecto de la economía nacional, un 42% espera una mejora y un 24,1% cree que permanecerá sin cambios, aunque cerca de un tercio aún anticipa un deterioro del escenario económico.

Finalmente, Otros Negocios al por Menor también retorna a terreno levemente pesimista, con -3,7 puntos, luego del optimismo observado en la medición anterior. El rubro continúa mostrando un desempeño más débil que el promedio, con una mayoría de empresas que reportó caídas en sus ventas durante el primer semestre. Un 55,3% declaró menores ventas respecto del semestre previo y un 53,1% también registró bajas en comparación con igual período de 2025. Pese a ello, las expectativas continúan siendo más favorables, un 44,9% espera un aumento de las ventas durante el segundo semestre y un 34,3% anticipa estabilidad.

En empleo prevalece una postura conservadora. Casi siete de cada diez empresas (69,5%) mantuvieron su dotación durante el primer semestre y un 20,9% la redujo. Pare este segundo semestre un 16,1% proyecta aumentarla, mientras que la mayoría (72,8%) no espera cambios. En inversión un 27,6% la redujo en la primera mitad del año comparado con la segunda mitad de 2025, y hacia adelante, predominan las decisiones de mantención, aunque un 34,5% espera incrementarla durante la segunda mitad del año. Respecto de la economía nacional, un 37,6% anticipa una mejora un 33% cree que el escenario permanecerá estable y un 29,1% cree que empeorará, reflejando expectativas variadas, aunque bastante más moderadas que las observadas en enero.

2. Resultados por Tamaño de Empresa

El inicio de 2026 muestra una caída transversal de la confianza por tamaño de empresa, aunque con diferencias relevantes en intensidad.

Las empresas medianas lideran el indicador con 11,2 puntos, siendo el segmento que exhibe el mejor desempeño en esta medición. Si bien la evaluación de la situación Inicial aún es prácticamente neutra (Índice Inicial: 0,3 pts.), las expectativas futuras continúan siendo positivas (Índice Futuro: 22,2 pts.). Este resultado se sustenta en un mejor comportamiento relativo de las ventas, casi la mitad no evidenció mayores cambios respecto al segundo semestre de 2025 y un 34,6% aumentó sus ventas respecto al primer semestre de 2025 y otro 34,6% las mantuvo, mientras que para el segundo semestre de 2026 un 48,4% espera incrementos. Además, si bien casi un cuarto redujo personal e inversiones en la primera mitad del año, son las empresas que muestran la mayor disposición a contratar (24,4%) y a aumentar sus inversiones (45,7%), reflejando una mayor disposición a expandir su actividad durante la segunda mitad del año.

Las grandes empresas alcanzan 8,9 puntos, manteniéndose en terreno optimista, aunque con una moderación importante respecto de la medición anterior. El deterioro proviene principalmente de una evaluación más cauta de la situación Inicial (Índice Inicial: 6,0 pts.) y de menores expectativas futuras que a principios de año (Índice Futuro: 11,8 pts.). Durante el primer semestre de 2026 un 42,7% aumentó sus ventas respecto de igual período del año anterior y un tercio las redujo. Sin embargo, hacia adelante solo un 39,9% espera mayores ventas, mientras que un 24,1% anticipa estabilidad y un 33,9% prevé una disminución. En materia laboral predomina la cautela, apenas un 12,8% proyecta aumentar su dotación y un 67,8% espera mantenerla, mientras que un 36,7% anticipa mayores inversiones.

Las pequeñas empresas también permanecen en terreno pesimista, con -2,2 puntos, reflejando una recuperación aún insuficiente. Su evaluación Inicial continúa siendo negativa (-22,3 pts.), aunque las expectativas futuras permanecen positivas (17,9 pts.). Durante el primer semestre, la mitad (50,5%) reportó menores ventas respecto de igual período del año anterior y solo un 22,2% registró aumentos. Para la segunda mitad de 2026, un 49,8% espera una mejora en sus ventas, aunque las decisiones de contratación e inversión continúan siendo prudentes, casi un cuarto disminuyó personal y para este segundo semestre solo un 18,5% proyecta aumentar su dotación y un 34,9% espera incrementar sus inversiones, predominando en ambos casos la estabilidad.

Las microempresas registran un índice de -6,1 puntos, retornando a terreno pesimista. Tanto la evaluación de la situación Inicial (-25,5 pts.) como las expectativas futuras (13,3 pts.) evidencian un escenario de mayor debilidad. Más de la mitad (56,2%) reportó menores ventas respecto al primer semestre de 2025 y solo un 21,5% registró aumentos. Si bien un 39,8% espera una recuperación de las ventas durante el segundo semestre, predomina una postura conservadora en materia laboral e inversión, un 75,8% no ve cambios en su dotación y apenas un 15,5% proyecta aumentos. Con respecto a la inversión 26,7% la redujo en el primer semestre y un 34,2% espera incrementar sus inversiones en esta segunda mitad del año.

3. Decisiones de contratación

Entre las empresas que proyectan mantener o bajar su dotación durante el segundo semestre de 2026, las principales razones se concentran en factores asociados a la demanda y al contexto económico:

  • Menor nivel de ventas o demanda (39,5%)
  • No requiere incorporar más personal (17,4%)
  • Incertidumbre económica (16,4%)
  • Costos laborales elevados (12,9%)

El principal motivo continúa siendo el menor nivel de ventas o demanda, mencionado por un 39,5% de los encuestados. En segundo lugar, aparece la percepción de que no se requiere incorporar más personal (17,4%), seguida por la incertidumbre económica (16,4%) y los costos laborales elevados (12,9%). En contraste, factores como la dificultad para encontrar trabajadores (1,6%), la automatización o incorporación de tecnología (3,5%) y los problemas de inseguridad (0,5%) presentan una incidencia bastante menor. En conjunto, estos resultados muestran que la principal limitante para generar nuevos empleos continúa siendo la insuficiente recuperación de la demanda, más que restricciones asociadas a la oferta laboral o a la sustitución por tecnología.

Al analizar estas respuestas según tamaño de empresa se observan diferencias relevantes. Si bien la menor demanda constituye el principal motivo en todos los segmentos, destaca que incluso entre las grandes empresas más de la mitad (52,8%) la identifica como la principal razón para no aumentar su dotación, seguida por las medianas (43,9%) y las microempresas (42,4%). Las empresas medianas, además, son las que muestran una mayor preocupación por el entorno económico, destacando la incertidumbre económica (29,7%) y los costos laborales elevados (21,9%) como factores relevantes para postergar nuevas contrataciones. En las pequeñas empresas también adquieren importancia la percepción de que la dotación Inicial resulta suficiente (20,8%) y los costos laborales (15,2%), mientras que en las microempresas esta primera razón alcanza un 18,9%, lo que es consistente con empresas de menor tamaño, donde la incorporación de nuevos trabajadores suele responder directamente a la evolución de la actividad.

4. Resultados por Variable

Las cuatro dimensiones analizadas muestran un deterioro respecto de la medición anterior, sin embargo, la evolución es heterogénea, manteniéndose diferencias importantes entre ellas.

La variable que continúa liderando la confianza es la Proyección de la Economía, que alcanza 9,9 puntos. Si bien retrocede significativamente frente a los 59,5 puntos registrados en enero, permanece en terreno optimista, evidenciando que la mayoría de las empresas encuestadas siguen esperando una mejora del escenario macroeconómico durante el segundo semestre, aunque con expectativas bastante más moderadas que las observadas tras el cambio de gobierno.

En segundo lugar, se ubica la Inversión, con 6,2 puntos, manteniéndose también en terreno positivo. Si bien las expectativas de inversión se moderan respecto de enero (19,9 puntos), el indicador continúa mostrando una disposición favorable a realizar nuevas inversiones, lo que da cuenta de que las empresas mantienen planes de expansión, aunque con mayor cautela.
Por el contrario, el Índice de Ventas vuelve a terreno pesimista, alcanzando -11,3 puntos, luego del optimismo registrado en enero (11,0 puntos). Este resultado refleja que los resultados del primer semestre fueron más débiles de lo esperado y que, pese a mantenerse expectativas levemente positivas hacia adelante, estas no han sido suficientes para compensar la evaluación negativa del desempeño reciente.

El Índice de Personal también retorna a terreno pesimista, situándose en -2,0 puntos, tras registrar 5,2 puntos en la medición anterior. El empleo continúa siendo una de las variables que reacciona con mayor rezago al ciclo económico, reflejando que la moderación en las expectativas y la aún insuficiente recuperación de la demanda siguen limitando las decisiones de contratación.

5. Prioridades Económicas
A nivel general, los incentivos a la inversión aparecen como la principal prioridad económica, mencionados por un 23,6% de las empresas, seguidos por la simplificación tributaria para Pymes (17,2%) y la seguridad y combate al comercio ilegal (13,1%). Más atrás se ubican el acceso a financiamiento para empresas (11,4%) y la modernización del Estado y reducción de burocracia (11,0%). En menor medida aparecen una agenda pro-empleo y formalización (6,8%), el apoyo al turismo (4,2%) y la reducción de la permisología (3,8%). Los resultados muestran que las principales demandas se concentran en generar mejores condiciones para invertir y desarrollar la actividad empresarial, junto con reducir cargas tributarias para las Pymes y abordar problemas de seguridad que afectan la operación de los negocios.

Diferencias por tamaño de empresa

Al analizar los resultados por tamaño se observan prioridades diferentes. Entre las microempresas, la simplificación tributaria para Pymes lidera con 20,6%, seguida por los incentivos a la inversión (19,2%) y la seguridad y combate al comercio ilegal (17,0%). En las pequeñas empresas, en cambio, los incentivos a la inversión ocupan el primer lugar (24,7%), seguidos por la simplificación tributaria (19,1%) y la seguridad (13,2%). El acceso a financiamiento también adquiere mayor relevancia en estos dos segmentos, alcanzando 12,6% y 12,7%, respectivamente.

Entre las empresas de mayor tamaño las prioridades cambian. En las medianas, los incentivos a la inversión concentran un 35,0%, seguidos por la modernización del Estado y reducción de burocracia (22,0%) y la agenda pro-empleo y formalización (17,1%). En las grandes, esta última pasa a ocupar el primer lugar con 28,8%, seguida muy de cerca por los incentivos a la inversión (27,8%). De esta manera, mientras las empresas de menor tamaño ponen mayor énfasis en simplificación tributaria, seguridad y acceso a financiamiento, entre las de mayor tamaño adquieren más relevancia las políticas vinculadas a inversión, empleo y modernización del Estado.

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