Economista Felipe Larraín encabezó conversatorio “La economía chilena en el entorno externo” organizado por la CNC y La Araucana
- El economista centró su exposición en los principales desafíos del escenario internacional, analizando los efectos de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, las tensiones en Europa y Medio Oriente y las perspectivas de crecimiento de la economía chilena.
La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC), en conjunto con la Caja de Compensación La Araucana, realizó el conversatorio “La economía chilena en el entorno externo”, instancia que contó con una alta convocatoria de socios, representantes gremiales y autoridades, y que tuvo como invitado principal al economista Felipe Larraín, ex ministro de Hacienda y actual director del Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales de la Universidad Católica (Clapes UC).
El encuentro fue inaugurado por el presidente de la CNC, José Pakomio, quien dio la bienvenida a los asistentes destacando la relevancia de generar espacios de análisis sobre los desafíos económicos que enfrenta el país en un escenario internacional marcado por la incertidumbre.
“La economía global hoy está condicionada por un trío de factores críticos: tensiones comerciales, conflictos geopolíticos y competencia tecnológica”, señaló Pakomio, subrayando además los efectos que este contexto ha tenido en Chile, “una economía que avanza con dificultades, marcada por la baja inversión, la incertidumbre regulatoria, el estancamiento del empleo formal y una informalidad que alcanza el 26%”.
El dirigente gremial recalcó la importancia de poner a las pymes al centro de la política económica, simplificando trámites, facilitando el acceso al financiamiento, apoyando la digitalización y fortaleciendo la seguridad. En esa línea, compartió datos de la Encuesta de Victimización del Comercio CNC 2025, que muestra que 6 de cada 10 locales fueron víctimas de delitos durante el primer semestre del año, y que el 72% de los establecimientos tiene gastos fijos en seguridad, reflejando el alto costo que enfrenta el sector formal. Asimismo, advirtió sobre el impacto del comercio ambulante ilegal y el aumento de la informalidad, que “no solo generan competencia desleal, sino también deterioro del espacio público, inseguridad y debilitamiento del Estado de derecho”.
Pakomio enfatizó que Chile necesita políticas públicas que incentiven la inversión, reduzcan la burocracia y fortalezcan la colaboración público-privada, recordando que el turismo —uno de los sectores más golpeados por la falta de dinamismo— registra hoy su nivel más bajo de inversión en tres décadas, según el Catastro de Inversiones de la CNC. “El crecimiento no es posible sin seguridad ni confianza. Este próximo proceso electoral será clave para definir el camino hacia la recuperación económica, el fortalecimiento de la formalidad y el apoyo al emprendimiento”, afirmó.
Por su parte, el presidente del Directorio de La Araucana, Marco Antonio Álvarez, destacó la alianza con la CNC y la importancia de “seguir promoviendo, desde el trabajo conjunto, el desarrollo económico y el bienestar social de las personas”.
Mientras que el economista Felipe Larraín centró su exposición en los principales desafíos del escenario internacional, analizando los efectos de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, las tensiones en Europa y Medio Oriente y las perspectivas de crecimiento de la economía chilena. Larraín se refirió al mercado laboral en Estados Unidos, el que, a su juicio, muestra señales de enfriamiento, mientras los aranceles han vuelto a ocupar un lugar central en la agenda comercial, lo que tiene efectos sobre la inflación y sobre la recomposición del comercio internacional. También señaló que China atraviesa un proceso de desaceleración, ya que las ventas minoristas se debilitan, la inflación es negativa, es decir, hay deflación, y el país se ha visto afectado por el alza de aranceles. Todo esto está reconfigurando el mapa del comercio mundial.
En cuanto a los riesgos globales, Larraín indicó que más relevantes son dos: una segunda ola de inflación a nivel global y los conflictos geopolíticos que impactan los precios de la energía y los alimentos. En cambio, el riesgo de una guerra comercial que derive en recesión ha disminuido respecto de años anteriores.
También se refirió a las elecciones del próximo 16 de noviembre y su impacto en las expectativas económicas, indicando que Chile se encuentra con bajo crecimiento estructural, ya que, desde 2014 Chile ha crecido en promedio solo un 2% anual, muy por debajo del 5,3% que hubo entre 1990 y 2013, es decir llevamos más de una década con una economía de bajo dinamismo.
En cuanto al mercado laboral chileno indicó que el desempleo se mantiene sobre el 8% por más de 35 trimestres consecutivos, mientras la creación de empleo sigue débil y la tasa de ocupación no recupera aún su nivel previo a la pandemia.
Larraín hizo también un análisis de la dependencia comercial y déficit fiscal, señalando que Chile depende cada vez más de China y menos de Estados Unidos, una tendencia que se acentuó desde los años 2000. A eso se suma un déficit fiscal que el año pasado superó las proyecciones y que, de mantenerse la trayectoria actual, volverá a repetirse este 2025.
En cuanto a la seguridad, Larraín indicó que la delincuencia actúa como un impuesto al desarrollo: encarece la inversión, frena el empleo y debilita la confianza de los consumidores y empresarios, a lo que agregó que la incertidumbre económica no mostró grandes cambios en septiembre, pero en comparación con hace un año aumentó significativamente, impulsada sobre todo por el contexto electoral.
Tras su intervención, los asistentes participaron en un espacio de diálogo y preguntas, que permitió intercambiar visiones sobre los caminos para recuperar la inversión y la confianza en el país.